Volver a Servicios

Sueño e hidratación

Rutinas de descanso y agua que acompañan al resto de tus hábitos

Sueño e hidratación

Beber agua de forma repartida es más fácil que intentar tomar mucha de golpe. Deja una botella a la vista, bebe un vaso al despertar y otro con cada comida. Las infusiones sin azúcar y las frutas con mucha agua, como la naranja o la sandía, también suman. Si pasas horas en un lugar con aire acondicionado o calefacción, procura tomar sorbos con más frecuencia. Observar el color de la orina y la sensación de sed te da pistas sencillas para ajustar tu consumo.

Para dormir mejor, intenta acostarte y levantarte a horas parecidas, cenar ligero un par de horas antes y dejar las pantallas lejos de la cama. Una habitación oscura y fresca facilita el descanso. Los adultos suelen necesitar entre siete y nueve horas, aunque cada persona es distinta. Si tienes problemas de sueño, sequedad ocular u otra molestia que dure, consulta con un profesional. Esta lectura es información general y no reemplaza un examen visual.

Detalles

  • Anota qué alimentos ya comes cada semana
  • Elige un solo hábito para empezar hoy
  • Programa un recordatorio sencillo en tu celular
Ideas sencillas para la cocina

Lee primero la guía que más te ayude

Cada guía combina una explicación clara con ejemplos de la vida diaria, como un almuerzo con verduras o una caminata corta después de comer. Son textos de lectura gratuita y de carácter informativo, sin diagnósticos ni promesas sobre la salud de tus ojos.